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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Fernando "el lanza" y la discoteca Source


Fernando es un chaval con el que paraba cuando era un pibe, vivía por la Catedral y allí fue donde lo conocí pues en esa plaza me pasabas muchas tardes jugando al futbol y otros juegos. El apodo del lanza he de suponer que se lo pusieron por que ya por aquel entonces era un tío alto y a todos nosotros nos sacabas mas de una cuarta.

En Puerto Chico le pusimos otro apodo “el escalera”, sencillamente porque una tarde jugando al futbol en la calle se embarcó el balón. Fernando se prestó a ir por su escalera a su casa siempre y cuando le ayudáramos. Fuimos hasta su casa por la escalera, llegamos a Puerto chico subimos al balcón recogimos el balón y seguimos jugando. A la hora de irnos ya de noche el nos recordó que teníamos que ayudarle a llevar la escalera a su casa, y como era de esperar lo acompañamos a su casa, pero de ayudarle ni mijita. Le hicimos esa putadita encima con el recochineo de ir todos en procesión acompañándole mientras el cargaba solo con la escalera, que no era nada pequeña.

Pues un día Fernando se coló vendiendo unas entradas para una discoteca que se iba a inaugurar próximamente en la que iba a trabajar, debía ser el año ochenta y tres u ochenta y cuatro a lo sumo. La discoteca se iba a llamar “Source” y su localización era en la calle Campo de Gibraltar, valía doscientas pesetas y ofrecía en una hora determinada una hora de barra libre.

Yo no compré esas entradas para ir porque coincidió con una boda, si mi memoria no me falla se trataba la de Pili Monzón, hermana del desaparecido Jesús Monzón y ya había dicho de ir. Si no hubiera ido a ese enlace seguro que lo cuento continuación lo haría en primera persona.

Resulta que todos los amigotes quedaron para ir a la discoteca, la calle estaba según había dicho Fernando en el barrio de La laguna, cerca del estadio Carranza. Pues quedaron supongo que en la catedral y se colarían en el autobús como siempre hacían, yo no me colaba porque entraba de gratis ya que mi Padre era tranviario, para ir dirección la laguna. Al bajarse comenzaron a buscar la calle que debía de estar no muy lejos, hasta que vieron otros tantos grupos de gentes, también buscando esa calle, y esa discoteca.

Total que se juntaron un montón de gente preguntado por la dichosa callecita que nadie dudaba que existiera, hasta que le indicaron que estaba en la zona franca. Se fueron hacia esa zona buscando la calle y la que encontraron fue la calle Gibraltar sin más movimientos, a oscuras sin apenas iluminación pública pues es una zona donde solo se encuentran talleres y otros tipos de locales industriales.

No existía la calle como tal y por supuesto tampoco la discoteca. Fernando no dio señales de vida había conseguido engañar a un montón de gente y despareció en combate. Todos se iban cagando en los muertos de Fernando, mis colegas me dijeron que iban hartándose de reír por que lo que menos se esperaban era que les hiciesen ese timo.

Al tiempo nos enteramos que había reunido ese dinero con el propósito de pagarse un viaje para irse a trabajar en la vendimia Francesa. La siguiente vez que lo vi fue en la plaza de la merced en los carnavales de 1985 donde yo iba a cantar a un tablao con mi comparsa, y lo vi mientras que la comparsa juvenil Confetis en fiesta le cantaba un cuplé que le habían hecho a el y a la historia de la supuesta discoteca.


Y mucha gente lo tomaban por tonto.......

Salud y libertad

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja, muy cierto, me has traido al recuerdo aquella historia. La ultima vez que ví al susodicho iba por la calle vestido de militar con una boina. Saludos cordiales. Tiene Ud. un gran blog, amigo Jardi.

Paco Rodríguez dijo...

Yo lo he visto hace poco por aqui por San Fernando, la vedad es que ni pregunté que era de su vida.

Me alegra el último comentario